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Ejercicio literario: La mujer y el amor en la poesía mística amorosa

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Me propuse como ejercicio literario redactar un texto que buscara evocar los registros del discurso místico para meditar sobre la mujer y el amor, justamente, en la poesía mística amorosa. ¡Tú que buscas en los huertos cerrados del alma! ¡Que preguntas por la mujer y el amor en los cantos antiguos de los místicos! Escucha, pues voy a hablarte como habla el viento del sur a las viñas en flor, como habla la tórtola en la hendidura de la piedra. ¿Quién es la mujer en la poesía mística amorosa universal? ¿Quién es el amor que la transfigura? No son preguntas de la mente, sino del corazón, uno que arde; no es cuestión de la razón, sino del espíritu que se desborda como fuente sellada que rompe sus ataduras. La mujer en estos cantos no es carne solamente, ni el amor es pasión terrena únicamente: son ambos misterio que se viste de jardines, de aromas, de luces del alba, de sombras bajo el manzano. Como el lirio entre los espinos, así es la mujer en la poesía mística. Singular, apartada, rodea...

La alquimia del deseo. Regalo de amante

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  A Mariela, en este Día del Amor y la Amistad, en mayúsculas ambas. El amor de pareja, en su expresión más elevada, no es un simple intercambio de afectos o una pulsión biológica; es, en esencia, una experiencia mística . Esta idea, que atraviesa la historia de la sensibilidad occidental, encuentra sus dos pilares más fascinantes en el erotismo sagrado de El Cantar de los Cantares y en la psicología espiritual de El Collar de la Paloma . Ambos textos proponen que el rostro del amado no es el fin del camino, sino el umbral hacia una trascendencia que nos supera. El amado como epifanía: El Cantar de los Cantares En el texto bíblico, el lenguaje amoroso alcanza una intensidad que ha desconcertado a lectores durante siglos. No hay doctrina, no hay ley, no hay moral explícita. Solo hay cuerpos que se buscan, voces que se llaman, ausencia que hiere y presencia que transfigura: “Yo soy de mi amado, y mi amado es mío.” Esta frase no describe una posesión mutua en el sentido jurídico o ps...