Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Muerte

La historia inconclusa

Imagen
 Por  Adolfo Strauch El 29 de octubre, a eso de las seis de la tarde, ya hacía rato que habíamos entrado al fuselaje. Era una tarde bastante gris, el sol se había ocultado y estábamos en ese dormitar intermitente en la penumbra, cuando escuché un estruendo ensordecedor, seguido de una estampida que derriba la pared de bolsos, maletas, una puerta rota y la mampara, que usábamos para sellar la abertura, y de inmediato vuelve hacia atrás como si fuera una ola cuando llega a la orilla y retrocede, dejándonos completamente aprisionados bajo la nieve. Yo quedo duro, como enyesado. Pensé que era el único que estaba vivo, sepultado bajo la nieve. Por primera vez desde el accidente me entrego, se me afloja todo el cuerpo, me orino encima y me convenzo de que ha llegado el final. Pero cuando comienzo a morirme, me surge una fuerza interior desconocida que me indica que esto no es el fin, acompañada de una sucesión de imágenes entrecortadas de mi familia, donde se destaca el rostro seren...

LA MUERTE (Fragmento). Por Maurice Maeterlinck

Imagen
He ahí dónde nos hallamos. En nuestra vida y en nuestro universo no hay más que un hecho importante: nuestra muerte. En ella se reúne y conspira contra nuestra felicidad todo aquello que escapa a nuestra vigilancia. Cuanto más nuestros pensamientos pugnan por apartarse de ella, más se acercan a ella. Cuanto más la tememos, más se hace temer, pues sólo se alimenta con nuestros temores. El que desea olvidarla no hace más que pensar en ella y el que la huye, la encuentra a cada paso. Con su sombra lo ensombrece todo. Pero si pensamos en ella sin cesar, lo hacemos sin darnos cuenta de ello y por eso no aprendemos a conocerla. Nos contentamos con volverle la espalda en vez de ir a ella con el rostro levantado. Nos esforzamos en alejar de nuestra voluntad todas aquellas fuerzas que podrían servirnos para plantar la cara. La dejamos en las manos sombrías del instinto y no le concedemos ni una hora de nuestra inteligencia. ¿No es asombroso que la idea de la muerte que por ser la más asidua y l...