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Mostrando las entradas etiquetadas como Semana Santa

Libera a Barrabás

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  En el corazón del misterio pascual, los Evangelios nos presentan una elección paradójica que resuena como un eco eterno en el alma humana: la multitud, instigada por los príncipes de los sacerdotes, prefiere liberar a Barrabás, el sedicioso y homicida, antes que a Jesús, el Inocente por antonomasia.  Esta escena, narrada en los cuatro Evangelios sinópticos y joánico, no es mero relato histórico, sino un espejo místico que interpela al hombre contemporáneo. Como meditación patrística y mística, este ensayo invita a contemplar cómo, en el tumulto de nuestras elecciones diarias —entre la violencia social, la injusticia rampante y la sed de poder—, seguimos liberando a nuestro propio Barrabás interior, rechazando al Rey de la paz. San Beda el Venerable ve en esta preferencia una condena perpetua: los judíos, al elegir al ladrón sobre el Salvador, perdieron salvación, vida, patria y libertad.  Así, partiendo de la  Catena Aurea  de Santo Tomás de Aquino, que compil...

Kierkegaard, Unamuno y la agonía en el cristianismo

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  La agonía, entendida como angustia espiritual profunda, crisis de identidad y tensión existencial ante el misterio divino, ocupa un lugar central en la experiencia cristiana. En la tradición católica, esta agonía no es mero sufrimiento psicológico, sino un movimiento espiritual hacia la unión con Dios, pasando por la renuncia al yo fragmentado y el consentimiento amoroso a la voluntad divina. Aunque Søren Kierkegaard y Miguel de Unamuno, pensadores existencialistas influenciados por el cristianismo, desarrollan el concepto de agonía como "angustia de la fe" y "sentimiento trágico de la vida", respectivamente, las fuentes católicas disponibles enfatizan su resolución en la esperanza teologal y la cruz de Cristo, evitando el subjetivismo radical. Este artículo examina la agonía desde la doctrina católica, trazando paralelos con estos autores donde las referencias lo permiten, para iluminar su sentido redentor. La agonía como crisis espiritual en la tradición catól...

Escuchar y ayunar

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  En su mensaje para el tiempo de preparación a la Pascua de 2026, titulado Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión , el Papa pide formas de “abstinencia concreta” como “desarmar el lenguaje” y cultivar la amabilidad, pero también escuchar la Palabra de Dios y el clamor de los últimos, y hacerlo juntos, en nuestras comunidades, abiertas a acoger a quienes sufren. S. S. León XIV recuerda que si la Cuaresma «es tiempo de escucha, el ayuno constituye una práctica concreta que dispone a la acogida de la Palabra de Dios ». La abstinencia de alimento es en efecto, un ejercicio ascético antiquísimo e insustituible en el camino de la conversión. Tradicionalmente, el ayuno se ha vinculado a la privación de alimentos. No obstante, el Magisterio de la Iglesia, desde los Padres del Desierto hasta León XIV, ha insistido en que el ayuno físico es estéril si no va acompañado de un ayuno de la soberbia . San Juan Crisóstomo, por ejemplo, afirmó: «¿De qué sirve no comer carne si ...

Unas líneas sobre el perdón

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  A la Madre Cristina Vez, quien me acercó una mañana al rostro de Cristo en la cruz A lo largo de mi vida he transitado por muchas experiencias que me han causado dolor y sufrimiento. Experiencias que, de alguna manera, han contribuido en mi proceso de crecimiento espiritual y mental. Algunas de ellas dejaron honda huella en mi corazón. El tiempo, la oración y la infinita misericordia de Dios me han ayudado a superar esas experiencias, aunque no ha sido nada sencillo por razones vinculadas a mi manera muy particular de procesar el conocimiento y la información, pero que no es el tema de estas líneas. En todo caso, estas circunstancias han hecho que viva el perdón de forma agónicamente espesa. Y el perdón está estrechamente ligado al sufrimiento. El sufrimiento «Suplo en mi carne –escribe San Pablo, resaltando así el valor del sufrimiento– lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia» (Col 1, 24) Más adelante resalta: “me alegro de mis padecimientos p...