La música como destino
«La música es el arte que más cerca está de las lágrimas y de la memoria.» — Oscar Wilde Mañana, 27 de abril, cumplo 53 años. Si alguien ha sido fundamental en el desarrollo de mi espíritu en estos años ha sido Hermann Hesse. Él ha sido la fuente de la cual he bebido en mi crecimiento como lector y, en gran medida, como amante del arte, en especial, de la música. Muchas de sus páginas fueron las que me impulsaron a acercarme de compositores sublimes que me revelaron siempre un rostro más profundo de la realidad . Pocos escritores del siglo XX mantuvieron con la música una relación tan densa y tan filosóficamente articulada como Hesse. No se trata únicamente de una preferencia estética ni de un uso decorativo. No, en su obra la música es ontología pura , es decir, una forma de ser y de acceder a la realidad que las palabras, por sí solas, no pueden alcanzar. Desde Peter Camenzind hasta El juego de los abalorios , el sonido organizado aparece como lenguaje del alma, umbral...