Venezuela no está muerta, está dormida
Por Valmore Muñoz Arteaga La Iglesia no es indiferente a las cosas temporales que angustian al hombre. Ella, como Madre y Maestra, lleva en su corazón una luz capaz de iluminar en medio de las tinieblas más espesas. En el camino de la salvación de cada persona, la lglesia, nuestra Iglesia, se preocupa y ocupa sabiamente por toda la familia humana, sus necesidades, incluso en el ámbito material y social. Por ello, desarrolla una brújula, una doctrina social que forme las conciencias y ayude a vivir según el Evangelio y la propia naturaleza humana. Desde ese espíritu rector, la Conferencia Episcopal Venezolana, nos invita a caminar juntos con esperanza y con su voz dulce, pero con autoridad nos recuerda, abrazando la voz profética de Isaías, que no debemos temer porque Dios está con nosotros; “no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré. Ciertamente, te ayudaré, te sostendré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41,10). Hoy, nuestro país, sale a la calle decidido, a ...