lunes, 27 de octubre de 2008

CAFÉ CON SHANDY. Por Virginia Atencio, Maximilian Berger y Clarisa Tavolieri

En la entrevista realizada a Vila – Matas, pudimos notar que los temas centrales eran La Literatura y la crítica a la misma.
Vila – Matas nos dice que cuando se tiene un padecimiento, se tiene una opinión propia y que al leer se arma y desarma un pensamiento sobre lo que se escribe; sus historias se caracterizan mayormente por ser anécdotas.
Cada escritor tiene sus cábalas, métodos, fetichismos y tienen tendencias a hacer lo que hacen otros autores. Cuando leemos una novela los personajes nos pueden distraer o paralizar, ya que cuando nos enfocamos en lo que es un personaje tendemos mucho a querer saber más sobre él y nos olvidamos de los demás.
Un autor debe estar dispuesto a una crítica, ya sea positiva o negativa y debe saber aceptarla con madurez, ya que cada persona tiene una opinión distina a otra; si todos tuviésemos la misma forma de pensar sería aburrido.
Cuando se deja de escribir se sigue soñando con aquello que se solía hacer, porque la mente se acostumbra al hábito de crear cosas nuevas para plasmarlas sobre el papel.
Si leemos mucho corremos el riesgo de enfermarnos, un ejemplo de ello es el caso de Alonso Quijano.
Podemos definir literatura como inventar otra vida diferente a la propia con objetivos y personajes diferentes, una vida que no podemos tener, cumpliendo los sueños que podemos y no podemos alcanzar; escribir es duplicarse a sí mismo.
Los escritores deberían guiarse por un tipo literatura acorde con el tiempo en que se vive, así pues, variar la forma en que escriben ya que leer un texto dos veces es poco agradable.
La literatura ayuda a entender la vida, por eso mismo te deja fuera de ella. Cuando leemos, la mayoría de las veces nos identificamos con la historia o personajes que la conforman, a veces hasta nos involucramos con el relato y formamos nuestro mundo imaginario creyendo que nuestra vida cotidiana es como cuenta el escritor.
En la entrevista nos mencionan que se debería variar la realidad con lo ficticio, así como lo hace Norberto con su libro “Un Vampiro en Maracaibo”. Él utiliza un método actualmente popular llamado metaficción, que mezcla personajes y hechos reales con personajes y hechos ficticios. Esta mezcla hace que nos veamos involucrados en la historia, o por lo menos que la creamos verdadera, ya que los personajes del libro la mayoría son reales y los lugares donde se desenvuelve la historia son sitios que frecuentamos en la vida cotidiana, pero sin embargo se duda un poco, porque la existencia de los vampiros no está comprobada del todo.
Texto escrito por alumnos de 1ero de Diversificado del Colegio Alemán de Maracaibo

1 comentario:

Adriana Prieto dijo...

Hola, no soy de las que acostumbro a dejar comentarios en los blogs, pero realmente esta entrada me parece maravillosa.
La mayoría de los escritores y críticos literarios han debido pasar por años de lecturas, conversaciones y grandes dolores de cabeza para poder dar una respuesta a la eterna pregunta "¿Qué es la literatura?", es interesante y ciertamente peligroso que jóvenes como ustedes, con quienes me he topado en un pasillo, se atrevan sin mayor complicación a dar testimonio de las experiencias de sus lecturas.
Agradezco textos como el que ustedes acaban de escribir porque nos recuerdan que la literatura es eso "duplicarse uno mismo", y ese "uno mismo" del que hablan es tanto el escritor como el lector.
Sé que andan cerca de un amante de Vila- Matas -digo amante en el peor sentido, claro- y sus personajes lo que hacen es vivir la vida de otros, habitar en la ficción, prolongarse en los demás.
¡Un abrazo fuerte!