Tres cuentos de Slavko Zupcic (Narrador venezolano)
UNICORNIO PERDIDO EN ENERO a Ana Bella Guillén Nunca pude observar cómo llegaba su estuche envuelto en papel de regalo o en un paño de fina seda. Sencillamente siempre estuvo allí, su caja negra revestida internamente de raso rojo, junto a la biblioteca de la casa, en la mesa colocada allí sólo para sostenerlo. Algo natural y sencillo como una de las butacas del recibo o el retablo ruso de la virgen en el cuarto de mi hermana, pero maravilloso e imponente al mismo tiempo. Debió ser después, a los tres o cuatro años de su estancia vigilada por mí en la biblioteca de la casa, cuando me fue concedido el privilegio de develar el contenido del misterioso estuche y sostener entre mis manos el violín Antonius Stradivarius, Cremona, feccit anno 1731. Si alguna vez había sido sólo un mueble de respeto diez veces más grande que un libro, pero mucho más pequeño que un piano, ahora se trataba de un Stradivarius guardado religiosamente...